Información sobre el ratón común
El ratón común (Mus musculus) es una de las plagas urbanas más extendidas y problemáticas, capaz de adaptarse rápidamente a edificios, almacenes, locales comerciales y viviendas. Su pequeño tamaño, su elevada capacidad reproductiva y su habilidad para colarse por aberturas mínimas lo convierten en un riesgo constante para la salud pública, la seguridad alimentaria y la integridad de las instalaciones. Un manejo adecuado y profesional es esencial para evitar daños, contaminaciones y colonizaciones rápidas.
Algunos datos importantes sobre el ratón común
- Ciclo biológico
- Hábitats más frecuentes
- Problemática sanitaria
- Calendario de Afectación
- Tabla resumen de características
El ratón común es capaz de atravesar aberturas de tan solo 6 mm, lo que le permite introducirse en prácticamente cualquier tipo de instalación. Esta capacidad, junto con su actividad nocturna y su comportamiento extremadamente sigiloso, hace que las infestaciones puedan pasar desapercibidas durante semanas.
Su ciclo reproductivo es excepcionalmente rápido: una hembra puede tener entre 5 y 10 camadas al año, con un promedio de 5 a 6 crías por camada. En condiciones favorables, una población puede multiplicarse exponencialmente en pocos meses, generando un impacto significativo en negocios y viviendas.
El ratón común tiene un comportamiento neofóbico moderado, pero muestra una gran habilidad para memorizar rutas, fuentes de alimento y refugios. Además, puede sobrevivir con cantidades mínimas de agua y adaptarse a entornos con alta actividad humana, lo que aumenta la complejidad de su control.
Ciclo biológico
El ciclo biológico del ratón común comienza con una gestación muy corta, de apenas 19 a 21 días. Las crías nacen ciegas y sin pelo, totalmente dependientes de la madre durante las primeras semanas. En este periodo, la hembra dedica la mayor parte del tiempo al cuidado de la camada y a mantener el nido aislado y bien abastecido.
Entre los 14 y 16 días de vida, las crías abren los ojos y empiezan a explorar su entorno inmediato. En menos de un mes ya son completamente independientes, aunque suelen permanecer cerca de la colonia original mientras aprenden a localizar alimento, rutas seguras y refugios alternativos. Su madurez sexual llega sorprendentemente rápido: alrededor de las 5 semanas de vida.
El ratón común puede vivir entre 9 y 12 meses en entornos urbanos, aunque con disponibilidad constante de alimento y refugio algunas poblaciones logran superar ese tiempo. Su ciclo continuo, sin pausas estacionales marcadas, permite que las colonias crezcan sin interrupciones, sobre todo en interiores donde la temperatura y los recursos se mantienen estables.
Hábitats más frecuentes
- Interiores de viviendas y locales: se instalan en falsos techos, cuartos de instalaciones, trasteros y huecos estructurales donde encuentran calor, alimento y protección.
- Cocinas y zonas de almacenamiento: despensas, almacenes de alimentación y cámaras de comida son especialmente atractivas por la disponibilidad constante de recursos.
- Sótanos, garajes y espacios poco transitados: aprovechan la baja actividad humana y la presencia de materiales acumulados para refugiarse y construir nidos discretos.
- Entornos exteriores próximos a edificios: jardines, patios, canalizaciones y acumulaciones de residuos suelen servir como puntos de entrada o áreas de reproducción cercanas a los inmuebles.
Problemática con el ratón común

El ratón común puede convertirse en un serio problema en viviendas, negocios y, especialmente, en entornos donde se manipulan alimentos. Su elevada capacidad reproductiva, unida a su habilidad para colarse por aberturas mínimas, favorece colonizaciones rápidas y difíciles de controlar sin intervención profesional. Además, su actividad nocturna permite que la infestación avance sin ser detectada durante semanas.
A nivel operativo, su presencia compromete la seguridad de instalaciones y productos. Los roedores roen cableado, aislamientos, materiales de construcción y envases, generando daños directos y riesgo de averías o incendios. En sectores como la restauración, la industria alimentaria o el comercio, un solo indicio de actividad puede derivar en sanciones, pérdida de reputación y la necesidad de aplicar medidas correctivas urgentes.
Problemas asociados a su presencia y actividad
La presencia del ratón común genera problemas que van mucho más allá de una simple molestia. Su actividad continua, su capacidad de desplazamiento y su comportamiento exploratorio lo convierten en un riesgo para la higiene, la seguridad y la integridad de cualquier instalación.
- Contaminación de alimentos y superficies: los roedores dejan orina, heces y restos de pelo en zonas de manipulación y almacenamiento, comprometiendo la salubridad y obligando a desechar productos.
- Transmisión de patógenos: pueden actuar como portadores de bacterias y microorganismos que afectan a personas y animales, aumentando el riesgo de brotes en entornos sensibles como cocinas, almacenes y negocios de alimentación.
- Daños estructurales y eléctricos: el roído constante afecta cables, conductos, materiales aislantes y estructuras ligeras, generando fallos, cortes de suministro o incluso riesgo de incendios.
- Impacto reputacional y normativo: la detección de roedores puede activar alertas sanitarias, inspecciones y sanciones, además de perjudicar la imagen de empresas, especialmente en sectores regulados.
Plagas de ratón común: calendario de actividad
El comportamiento del ratón común varía según la época del año, adaptándose a la disponibilidad de refugio, alimento y temperatura. Conocer estos patrones estacionales es clave para planificar medidas de control efectivas y anticiparse a los momentos de mayor riesgo en viviendas, negocios y almacenes.
Ficha técnica completa del ratón común
| Parámetro | Detalle |
|---|---|
| Identificación morfológica | |
| Nombre común | Ratón común, ratón doméstico |
| Nombre científico | Mus musculus |
| Tamaño | Cuerpo de 6–10 cm y cola de longitud similar o algo menor. |
| Peso | Entre 15 y 25 g en adultos, según sexo y disponibilidad de alimento. |
| Color | Pelaje gris pardo a marrón, vientre más claro; orejas y ojos relativamente grandes. |
| Desplazamiento | Muy ágil, capaz de trepar, saltar y correr por cables, vigas y huecos estrechos. |
| Marcas distintivas | Cabeza pequeña, hocico fino, cola desnuda y anillada; excrementos pequeños, en forma de grano alargado. |
| Dimorfismo | Machos algo más grandes y robustos; diferencias externas discretas. |
| Biología y ciclo | |
| Longevidad adulto | En condiciones naturales vive 6–12 meses; en interiores protegidos puede superar el año. |
| Reproducción | Gran capacidad reproductiva: varias camadas al año, con 4–8 crías por camada. |
| Puesta e incubación | Gestación de unos 19–21 días; las crías son destetadas alrededor de las 3–4 semanas. |
| Comportamiento reproductor | Madurez sexual temprana; puede reproducirse todo el año en entornos interiores con alimento y refugio. |
| Ecología y comportamiento | |
| Actividad | Principalmente nocturna y crepuscular; explora rutas fijas entre nidos y fuentes de alimento. |
| Hábitat preferido | Edificios, almacenes, cocinas, falsos techos y trasteros, cerca de calor y alimentos accesibles. |
| Alimentación | Omnívoro; consume cereales, piensos, restos de comida, semillas y productos almacenados. |
| Impacto sanitario y detección | |
| Riesgos para la salud | Contaminación de alimentos y superficies, posible transmisión de patógenos y parásitos. |
| Indicios de presencia | Excrementos, ruidos nocturnos, roeduras en envases y cables, olores fuertes en zonas cerradas. |
| Zonas típicas de refugio | Huecos en paredes, detrás de electrodomésticos, falsos techos, cámaras de servicio y almacenes. |
| Prevención y control | |
| Prevención básica | Sellado de huecos, orden y limpieza, protección de alimentos y gestión adecuada de residuos. |
| Monitorización | Inspecciones periódicas, colocación de estaciones de seguimiento y registro de indicios de actividad. |
| Tratamiento profesional | Programas de control integrado con cebos rodenticidas, trampas y medidas de exclusión física. |
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