Información sobre la procesionaria del pino
La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una oruga defoliadora conocida por sus característicos desplazamientos en fila y por los riesgos que supone para personas, mascotas y arbolado. Sus larvas pueden alcanzar los 4 cm y están recubiertas de pelos urticantes capaces de causar reacciones irritativas y alérgicas graves, lo que convierte su presencia en un problema ambiental y de salud pública en parques, jardines y zonas residenciales.
Algunos datos importantes sobre la procesionaria del pino
- Ciclo biológico
- Hábitats más frecuentes
- Problemática sanitaria
- Calendario de Afectación
- Tabla resumen de características
La procesionaria del pino está ampliamente distribuida en la Península Ibérica y afecta principalmente a los árboles que le dan su nombre (concretamente a especies como el pino piñonero, el pino carrasco o el pino silvestre), aunque también puede atacar cedros. Su presencia se ha visto favorecida por inviernos más suaves, que permiten una mayor supervivencia de las larvas.
La especie forma bolsones sedosos visibles en las copas de los árboles durante los meses fríos. Dentro de estas estructuras, las orugas se agrupan para mantener la temperatura necesaria para su desarrollo, lo que facilita detectar infestaciones antes de que provoquen una defoliación severa.
Uno de los aspectos más relevantes es su gran capacidad de dispersión. Las larvas pueden descender en grupo en la conocida “procesión” para enterrarse y pupar, extendiendo su presencia a nuevas zonas. Además, los pelos urticantes que liberan pueden desplazarse por el viento, generando riesgo incluso sin contacto directo.
Ciclo biológico
El ciclo de la procesionaria comienza con la puesta de huevos a finales de verano. Las hembras depositan sus ootecas en forma de anillos alrededor de las acículas, que quedan perfectamente camufladas. Tras unas semanas, emergen las primeras larvas, que iniciarán su desarrollo alimentándose del follaje más tierno del pino.
Durante el otoño e invierno, las orugas atraviesan varios estadios larvarios y construyen los característicos bolsones sedosos que actúan como refugio térmico. Desde estos nidos, las larvas salen para alimentarse en las horas de mayor insolación y regresan al interior cuando desciende la temperatura, un comportamiento clave para su supervivencia.
En los primeros compases de la primavera se produce la fase más llamativa: la “procesión”. Las orugas descienden en fila desde las copas hasta el suelo para enterrarse y pupar. Permanecerán en el sustrato como crisálidas hasta la llegada del verano, cuando emergerán los adultos completando un ciclo anual, aunque en condiciones adversas pueden prolongar este periodo en forma de diapausa.
Hábitats más frecuentes
- Pinares y masas forestales densas: ambientes donde predominan pinos silvestres, piñoneros o carrascos, que ofrecen alimento continuado y refugio para las larvas.
- Zonas ajardinadas con coníferas ornamentales: parques, colegios y áreas residenciales con pinos aislados, especialmente vulnerables por el estrés hídrico y la falta de biodiversidad.
- Entornos periurbanos y áreas recreativas: espacios donde la presencia humana coincide con árboles hospedadores, aumentando el riesgo de contacto accidental con las orugas urticantes.
- Parcelas y terrenos con pinos jóvenes: plantaciones recientes o ejemplares en desarrollo, cuya menor resistencia y densidad foliar favorecen la rápida colonización y formación de bolsones.
Problemática con la procesionaria del pino

La procesionaria del pino es un riesgo tanto para la salud de las personas como para el bienestar de mascotas y fauna silvestre. Sus orugas poseen pelos urticantes que se desprenden con facilidad y pueden provocar reacciones alérgicas, irritaciones oculares y problemas respiratorios incluso sin contacto directo. Su presencia en zonas de paso, parques y áreas escolares incrementa la probabilidad de incidentes durante los meses de mayor actividad larvaria.
Desde el punto de vista ambiental, esta plaga debilita severamente los pinos al alimentarse de sus acículas, reduciendo su capacidad fotosintética y haciéndolos más vulnerables a sequías, enfermedades y otras plagas secundarias. En entornos urbanos y periurbanos, una infestación no tratada puede extenderse rápidamente a árboles vecinos, comprometiendo la seguridad de los espacios públicos y generando costes elevados en tratamientos y reposición de arbolado.
Problemas asociados a su presencia y actividad
La procesionaria del pino genera problemas tanto a nivel sanitario como ambiental. Su actividad larvaria y la liberación de pelos urticantes afectan a personas, animales y al propio arbolado, especialmente en épocas de máxima exposición.
- Riesgos sanitarios por pelos urticantes: sus toxinas pueden causar urticaria, inflamación, problemas respiratorios y reacciones alérgicas severas, especialmente en niños y mascotas.
- Afectación a la salud animal: perros y gatos son especialmente vulnerables; el contacto puede provocar necrosis en la lengua, edema facial e incluso situaciones de urgencia veterinaria
- Daños en el arbolado: la defoliación debilita a los pinos, reduce su crecimiento y los hace más sensibles a estrés hídrico, patógenos y otras plagas forestales.
- Impacto en espacios públicos: parques, jardines y zonas de tránsito quedan temporalmente inutilizados por el riesgo sanitario, generando molestias, restricciones y necesidad de actuaciones rápidas de control.
Plagas de procesionaria del pino: calendario de actividad
El ciclo anual de la procesionaria presenta momentos críticos en los que la presencia de orugas, su actividad alimentaria y la dispersión de pelos urticantes alcanzan niveles especialmente relevantes. El siguiente calendario sintetiza las fases de desarrollo y los periodos de mayor riesgo para personas, mascotas y arbolado.
Ficha técnica completa de la procesionaria del pino
| Parámetro | Detalle |
|---|---|
| Identificación morfológica | |
| Nombre común | Procesionaria del pino |
| Nombre científico | Thaumetopoea pityocampa (y otras especies de orugas procesionarias afines) |
| Tamaño | Orugas de hasta 3–4 cm de longitud en los últimos estadios; mariposas adultas con envergadura alar aproximada de 3–4 cm. |
| Peso | Peso muy reducido; cada oruga o adulto representa solo fracciones de gramo, aunque se presentan en grandes grupos sobre el arbolado. |
| Color | Orugas con bandas alternas pardas, grises y anaranjadas, cubiertas de numerosos pelos urticantes; adultos de tonos pardogrisáceos con manchas más oscuras en las alas anteriores. |
| Desplazamiento | Las orugas se mueven formando filas características en “procesión” sobre el suelo y troncos; las mariposas adultas realizan vuelos principalmente crepusculares y nocturnos alrededor de las copas de los pinos. |
| Marcas distintivas | Presencia de bolsones sedosos blanquecinos en las copas de los pinos durante el invierno y filas de orugas avanzando una tras otra al final del invierno e inicio de la primavera. |
| Dimorfismo | En adultos, hembras algo mayores y más robustas; en fase larvaria no hay dimorfismo apreciable a simple vista, pero sí variaciones de tamaño entre estadios. |
| Biología y ciclo | |
| Longevidad adulto | Las mariposas adultas viven pocos días o semanas, centradas en reproducirse. La mayor parte del ciclo anual transcurre en fase larvaria sobre los pinos y como pupa enterrada en el suelo. |
| Reproducción | Las hembras ponen los huevos en masas adheridas a las acículas de los pinos durante el verano. De estos huevos nacen las orugas, que pasarán por varios estadios larvarios antes de completar su desarrollo. |
| Puesta e incubación | Las puestas pueden agrupar centenares de huevos que eclosionan tras unas semanas, según las condiciones de temperatura. Las jóvenes larvas comienzan a alimentarse de inmediato de las acículas del árbol hospedador. |
| Comportamiento reproductor | Tras alimentarse durante el otoño e invierno, las orugas descienden en procesión al final del invierno para enterrarse y pupar en el suelo. La emergencia de adultos se produce generalmente en verano, reiniciando el ciclo anual. |
| Ecología y comportamiento | |
| Actividad | Actividad larvaria intensa de otoño a principios de primavera. Las orugas se agrupan en nidos sedosos que utilizan como refugio y salen a alimentarse en las horas más suaves del día o de la noche según la climatología. |
| Hábitat preferido | Pinares naturales, repoblaciones de pino, zonas ajardinadas con pinos ornamentales y alineaciones de pinos en áreas urbanas o periurbanas. También puede afectar a otros huéspedes como cedros y algunas coníferas. |
| Alimentación | Las orugas son defoliadoras y se alimentan principalmente de las acículas de pinos y otras coníferas. Los adultos tienen una alimentación muy limitada o nula y su función principal es reproductora. |
| Impacto sanitario y detección | |
| Riesgos para la salud | Los pelos urticantes de las orugas pueden provocar reacciones cutáneas, oculares y respiratorias en personas, así como graves problemas en perros y otros animales al entrar en contacto con ellas o inhalar los pelos. |
| Indicios de presencia | Bolsones sedosos en las copas de los pinos durante el invierno, defoliación parcial de las ramas, presencia de filas de orugas en el suelo a finales de invierno y restos de nidos y acículas comidas bajo los árboles afectados. |
| Zonas típicas de refugio | Nidos o bolsones en las copas y ramas exteriores de los pinos durante la fase larvaria y pupas enterradas a pocos centímetros de profundidad en el suelo, en el entorno del arbolado infestados. |
| Prevención y control | |
| Prevención básica | Revisión periódica de pinares y arbolado urbano, eliminación de nidos cuando sea posible y adopción de medidas para limitar el contacto de personas y mascotas con las zonas afectadas durante el periodo de procesiones. |
| Monitorización | Inspecciones visuales en otoño e invierno para localizar nidos, uso de trampas de feromonas para seguir la población de adultos y registro de árboles afectados para priorizar las actuaciones. |
| Tratamiento profesional | Programas que pueden incluir tratamientos fitosanitarios dirigidos, endoterapia en pinos seleccionados, retirada manual de nidos y medidas de gestión del riesgo en zonas de uso público, siempre respetando la normativa vigente. |
| ¿Problemas de procesionaria del pino en tu vivienda, comunidad o municipio? BCN Plagas realiza diagnósticos y tratamientos profesionales para reducir el riesgo sanitario y proteger el arbolado en Barcelona y alrededores. Llámanos: 934 403 934 · ocarol@bcnplagas.com · WhatsApp: 610 458 187 | |
¿Tienes un problema con la procesionaria del pino?
Contacta ahoraO escríbenos por Whatsapp
610 458 187
Uno de nuestros especialistas te facilitará toda la información que necesites para acabar con tu problema.

Tal vez te interese…
Tratamientos y servicios más demandados

